Alberto Fernández asumió como presidente y convocó a la «unidad de toda la Argentina”

Publicado el 10/12/2019

El flamante mandatario prestó juramento junto a su vice Cristina Kirchner ante la Asamblea Legislativa. Cuáles son las primeras medidas que tomará el Gobierno.


Llegó el 10 de diciembre y Alberto Fernández​ asumió en la presidencia con una gran ceremonia en el Congreso. Junto a su vicepresidenta, Cristina Kirchner, el flamante mandatario juró a las 11:57 en medio de ovaciones y la marcha peronista. Sin inconvenientes, recibió la banda y el bastón presidencial de manos de Mauricio Macri y luego de los saludos partió rumbo a la Casa Rosada.

«Deseo dirigirme a cada argentino que habita esta Patria, mi Patria. No quiero emplear frases gastadas ni artificiales. Quisiera que mis palabras expresen de modo más fiel posible el eco de voces desde la esperanza que millones de compatriotas se han expresado en las urnas el pasado 27 de octubre. Vengo a convocar a la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un nuevo contrato ciudadano social», dijo el líder del Frente de Todos en el inicio de su discurso.

Y volvió a destacar la búsqueda de un nuevo contrato social que debe ser «fraterno y solidario». «Fraterno, porque ha llegado la hora de abrazar al diferente. Solidario, porque en esa emergencia social, es tiempo de comenzar por los últimos para después llegar a todos. Este es el espíritu del tiempo que hoy inauguramos, con sobriedad en las palabras y expresividad en los hechos. Los vengo a convocar sin distinciones, para poner a la Argentina de pie»..

En ese marco, precisó que para poner «a la Argentina de pie» hay que «recuperar una serie de equilibrios sociales, económicos y productivos que hoy no tenemos» y que «es hora de abandonar el aturdimiento, ser conscientes de las profundas heridas que hoy tenemos, y que necesitan curarse de tiempo, sosiego y sobretodo de humanidad».

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Después de tantas versiones, Fernández dejó algunos anticipos de lo que serán sus primeras medidas al frente del país. Y el primer tema que mencionó es el de la pobreza.

«Sin pan la vida sólo se padece. Sin pan no hay democracia ni libertad. Por eso la primera reunión oficial de nuestro Gobierno será un plan contra el hambre. El plan integral argentina contra el hambre. Allí todo nuestro gabinete y las personalidades de la sociedad civil que se sumaron a nuestro llamado, comenzaremos la acción que ponga fin a este presente penoso. No sería sincero ante ustedes si no compartiera otra convicción«, indicó.

También, mencionó la necesidad de recuperar las economías familiares y las Pymes, así como también las fábricas. Para lo que anunció la implementación de «créditos no bancarios que brinden préstamos a tasas bajas». Allí reiteró la difícil situación por la que atraviesa el país. “Tienen cifras y datos contundentes. Y es la información indispensable para comprender los desafíos que tendremos que asumir como sociedad. Si no hiciera esto no podría explicar, porque va a llevar algún tiempo lograr aquello que todos tenemos. La inflación que tenemos es la más alta en los últimos 28 años. Desde 1991, la Argentina no tenía una inflación superior al 50%. La tasa de desocupación es la mas alta desde 2006. El valor del dólar entre 2015 y la actualidad pasó de 9,60 a 63, solo en cuanto años. La Argentina no para de achicar su economía».​

Exclamó por otro lado que “la cultura del trabajo se garantiza creando trabajos formales”. “Pondremos en marcha acciones que faciliten que todos los titulares del salario social complementario puedan insertarse en el mundo laboral y cobrar por su trabajo. Hoy el desempleo afecta a un 30% de los jóvenes. Y aún en tasas más altas a las mujeres jóvenes. Hay más de 1.200.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. Debemos garantizar el derecho al primer empleo, a través de becas solventadas por el Estado para que jóvenes se capaciten y trabajen en empresas, pymes, organizaciones sociales y la economía popular y la agricultura familiar».

Luego hizo un llamado a “unir voluntades y articular al Estado con las fuerzas políticas, los sectores productivos, las confederaciones de trabajadores, los movimientos sociales, que incluyen al feminismo, la juventud y el ambientalismo. Prometió «impulsar un conjunto de medidas económicas y sociales de distinta naturaleza que comiencen a revertir el rumbo estructural de atraso social y productivo». Para eso, adelantó, convocará en los próximos días «a los trabajadores, a los empresarios, a los representantes del campo y a las diversas expresiones sociales para la puesta en marcha de un conjunto de acuerdos básicos de solidaridad en la emergencia, que vuelvan a encender los motores de la economía».

Otras frases destacadas

– Deuda externa: «Vamos a encarar el problema de la deuda externa, no hay pagos de deuda que se puedan sostener si el país no crece, tan simple como esto. Para poder pagar hay que crecer primero».

“Buscaremos una relación constructiva y cooperativa con el FMI y nuestros acreedores, resolver el problema de una deuda insostenible que hoy tiene Argentina no es una cuestión de ganarle una disputa a nadie. El país tiene la voluntad de pagar pero carece de capacidad para hacerlo. El gobierno saliente tomó una inmensa deuda sin generar más producción con la cual obtener los dólares imprescindibles para pagarla».

«Los acreedores tomaron un riesgo al invertir en un modelo que ha fracasado en el mundo una y otra vez. Nosotros queremos resolver el problema, y para eso necesitamos que todas las partes trabajemos responsablemente».

– Un país federal: «Argentina necesita poner fin a la estructura que muestra a un país central rico y pujante y un país periférico que busca desarrollarse a partir de las mínimas concesiones que el país central entrega. No puede haber argentinos de primera y argentinos de segunda, argentina es una sola y mancomunadamente debe propender la desarrollo de todas y cada una de sus regiones, es el desafío que enfrentamos y debemos superar. Vamos a poner en marcha estos acuerdos básicos de solidaridad en la emergencia contando también con la colaboración de los gobernadores de todo el país con un criterio federal, innovador, en clave productiva y social, más allá de lo meramente fiscal».

– Capitales alternativas: ​»Llevaremos una parte sustancial de la actividad política y administrativa del estado nacional a las provincias creando capitales alternativas, afín de que las realidades o lugares de nuestra patria puedan hacerse carne de los decisores de la política, en los medios de comunicación y adquiera a su vez la visibilidad que no tuvieron durante décadas. También vamos a realizar un análisis exhaustivo a fin de descentralizar y/o relocalizar en distintas provincias a los organismos del estado federal, así como ahora el instituto nacional de vitivinicultura funciona en Mendoza y el instituto nacional de desarrollo pesquero funciona en Mar del Plata debemos pensar diversas alternativas que garanticen un nuevo federalismo».

– Sistema de salud: «Vamos a declarar la emergencia sanitaria. Las argentinas y los argentinos van a volver a tener derecho a una atención de salud oportuna y de calidad…Vamos a atender la salud de los argentinos a través del Ministerio que alguna vez degradaron. La desatención que en estos años ha padecido la salud en Argentina está a la vista. Enfermedades que creíamos desterradas han vuelto a aparecer entre nosotros. De aquí en más, arbitraremos las medidas pertinentes para que nuestros hijos sean vacunados en tiempo y forma, para que en los hospitales no falten insumos y para que los remedios lleguen a nuestros abuelos de menos ingresos de modo gratuito».

– Relación con el mundo: «Argentina no debe aislarse y debe integrarse a la globalización, pero debe hacerlo con inteligencia, preservando la producción y el trabajo nacional. Queremos una diplomacia comercial dinámica, que sea políticamente innovadora. Por eso, en materia de relaciones internacionales, pondremos en marcha una integración plural y global. Plural, porque la Argentina es tierra de amistad y relación madura con todos los países. Global, porque esa integración es con el mundo pero también con el mundo local. Una Argentina inserta en la globalización pero con raíces en nuestros intereses nacionales. Ni más ni menos que lo que hacen todos los países desarrollados que promueven el bienestar de sus habitantes».

– Mercosur y Brasil: «Vamos a robustecer el Mercosur y la integración regional en continuación con el proceso iniciado en 1983 y potenciado a partir del 2003…Particularmente con la República Federativa del Brasil, tenemos para construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa en lo tecnológico, productivo y estratégico que esté respaldada por la hermandad histórica de nuestros pueblos, que va más allá de cualquier diferencia personal de quienes gobiernan en la coyuntura. La vamos a honrar, vamos a avanzar juntos en la construcción de futuro de progreso compartido. Seguimos apostando por una América Latina unida para insertarnos con éxito y dignidad en el mundo».

– Presupuesto: «He decidido que no le daremos tratamiento parlamentario al Presupuesto Nacional proyectado por el gobierno saliente para el ejercicio 2020. Sus números no reflejan ni la realidad macroeconómica, ni las realidades sociales, ni los compromisos de deuda que realmente han sido asumidos. Un presupuesto adecuado solo puede ser proyectado una vez que la instancia de negociación de nuestras deudas haya sido completada y, al mismo tiempo, hayamos podido poner en práctica un conjunto de medidas económicas, productivas y sociales para compensar el efecto de la crisis en la economía real».

– El reclamo por Malvinas: ​»Reafirmamos nuestro más firme compromiso con el cumplimiento de la Cláusula Transitoria 1ra de la Constitución Nacional y trabajaremos incansablemente para potenciar “…el legítimo e imprescriptible reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes…”. Lo haremos sabiendo que nos acompañan los pueblos de América Latina y el mundo y convencidos de que el único camino posible es el de la paz y la diplomacia. Honraremos la memoria de quienes cayeron en la lucha por la soberanía. Lo haremos trabajando por la resolución pacífica del diferendo y sobre la base del diálogo que propone la Resolución 2065 de las Naciones Unidas. No hay más lugar para colonialismos en el Siglo XXI».

Así, hizo un llamado al diálogo y al consenso, y aseguró que hacía «una invitación a una reflexión conjunta y sincera acerca de este momento trascendental». «Superar los muros emocionales significan que todas y todos seamos capaces de convivir en la diferencia y que reconozcamos que nadie sobra en nuestra opinión, ni en su opinión ni en sus ideas ni en sus manifestaciones. Tenemos que suturar demasiadas heridas abiertas en nuestra patria. Apostar a la fractura y al a grieta significa a postar a que esas heridas sigan sangrando. Apostar de ese modo sería lo mismo que empujarnos al abismo», exclamó.

Con información de Clarín

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